Ramón Bautista Mestre, la democracia y «las tres listas tres»

Hace 37 años, en una histórica jornada de domingo, en Argentina recuperábamos finalmente la democracia y, con ella, el Estado de derecho.

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Ramon Bautista Mestre y Eduardo Angeloz  ganan las elecciones en 1983 como gobernador e Intendente respectivamente.

Hay días y días. Algunos que pasan sin dejar demasiados aprendizajes. Otros, que quedan para siempre. El 30 de octubre de 1983 fue uno de esos días imborrables para los argentinos y argentinas, que marcó un momento bisagra en nuestra historia. Aún un poco más especial, fue para las mujeres y los hombres de la Unión Cívica Radical.

Hace 37 años, en una histórica jornada de domingo, en Argentina recuperábamos finalmente la democracia y, con ella, el Estado de derecho. Ese día, “las 3 listas 3” marcaron el comienzo de un nuevo tiempo con Raúl Ricardo Alfonsín en la Presidencia de la Nación; con Eduardo César Angloz en la Gobernación de Córdoba y con Ramón Bautista Mestre, mi padre, en el gobierno de la ciudad de Córdoba.

Yo tenía 11 años, y conservo algunos recuerdos de esas largas jornadas marcadas por reuniones, recorridas por los barrios, punteos de padrón, conversaciones con los aún indecisos y presentación de propuestas. En casa, esos días se vivieron con nerviosismo y con la esperanza puesta en saber que era posible. Lo mismo ocurrió en miles y miles de hogares de Córdoba, donde el grito de una nueva democracia se hacía sentir muy fuerte.

Recuerdo por esos días ver a mi padre planificando, bosquejando, haciendo croquis, hablando con la gente, deteniendo su auto en todo lugar al que necesitaba llevar su mensaje, su propuesta y sus sueños. Así lo recuerdo, con su temple, con su energía inagotable y trabajando sin descanso por lo que creía justo.

Ramón Javier y Ramón Bautista Mestre. Ambos gobernadores la Ciudad de Córdoba por dos periodos.

En el final de ese largo domingo de octubre de 1983, me parece encontrarlo hoy en un abrazo interminable al conocer los resultados de la elección que lo llevó a escribir parte de la historia de nuestra ciudad. No lo hizo solo, por supuesto. Lo hizo con un equipo de hombres y mujeres que tomaron el desafío de gobernar la ciudad de Córdoba y de generar las obras que durante la campaña prometió. Así hizo. Una por una. Materializando en el corte de cintas cada una de sus promesas.

Ese día, sin lugar a dudas, recuperábamos el valor más importante que los seres humanos tenemos: el valor de la vida. Los partidos políticos fueron, ayer como siempre, el vehículo y el motor de la democracia. Sin dudas que la unidad fue uno de los caminos que nos condujeron a un nuevo tiempo, en el que la celeste y blanca estaba aún más alto que las demás banderas. La Unión Cívica Radical, tanto en Córdoba como en el país, supo dar un mensaje a favor de la unidad, la libertad y los derechos humanos.

Así, el mensaje de Alfonsín, Angeloz y Mestre fue interpretado por la gente, dando comienzo a un nuevo tiempo radical. De hecho, el eslogan que repitieron en Córdoba una y otra vez fue: “Quienes detentan con orgullo un honesto pasado, pueden aspirar a construir un digno futuro”. Se prepararon, trabajaron duramente y supieron interpretar las demandas de la ciudadanía en tiempos muy complejos.

Lo recuerdo como una persona con mucho coraje; ese mismo coraje que tuvo en el año 1974, cuando siendo diputado provincial, salió a repudiar públicamente el asesinato a Atilio López, quien se desempeñaba como vicegobernador de Córdoba. En esos tiempos marcados por la violencia y la desaparición forzosa de personas, mi padre alzó su voz, como lo hizo siempre.

Son muchas las anécdotas que describen a mi padre como un gran forjador de la democracia, de la unión y del respeto por el otro. A algunas las conozco en primera persona; a otras, me las cuentan en el interior o en los barrios de la ciudad de Córdoba. Definitivamente, Ramón Bautista Mestre ejercitó un estilo de liderazgo desde el que entendió al adversario como adversario, y no como enemigo político. La palabra para él tuvo un valor inquebrantable. “Lo que se dice, se hace”, le escuché …

(*) Presidente Comité Central Union Civica Radical de la  provincia de Córdoba