Últimos años

Caído en 2001 el gobierno de De La Rúa en un clima de crisis aguda, y hecha la dura transición, en la que Alfonsín tuvo un rol activo, el líder radical comenzaba a adentrarse en su etapa final, alejándose paulatinamente de los flashes de la primera línea de la política, pero jamás dejando de luchar por ella. Tal es así, que a través de sus meditaciones y por su compromiso férreo con la causa de su país, escribió por estos años obras importantes, como Memoria política y Fundamentos para la República democrática.

Recibió en sus últimos años numerosas distinciones, que subrayaban su condición de luchador por los Derechos Humanos y por la libertad y la democracia. Comenzaba a asentarse de manera firme el rótulo que sería total con su muerte, y por el cual se conocería, en resumen, su vida y su obra: Padre de la Democracia.

Falleció en su hogar, rodeado de sus afectos, la noche del 31 de marzo de 2009. Sus restos descansan en el Cementerio de la Recoleta.