Dictadura y retorno de la Democracia

Meses antes del golpe de Estado de 1976, se funda la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, para denunciar y combatir las perpetraciones sistemáticas a los derechos humanos que ya se daban en el gobierno peronista de Isabel Martínez. Especialmente, los cometidos por la “Triple A”, la Asociación Anticomunista Argentina, creada por el oscuro López Rega. En esa fundación y en el trabajo de la APDH durante los años siguientes estuvo Raúl Alfonsín.

  El dirigente radical presentó, en los años negros de la dictadura, numerosos hábeas corpus en defensa de los detenidos y desaparecidos, algo que, en la época, podía costar la vida. Fundó, además, Propuesta y control, una de las únicas publicaciones políticas opositoras al régimen militar.

  En 1982, al desatarse el conflicto por las Islas Malvinas, Raúl Alfonsín fue el único líder político argentino en no apoyar la postura de los militares, ya que sostenía que la guerra era un mecanismo para fortalecer al gobierno de facto.

  A fines de ese año, su Movimiento de Renovación y Cambio gana las internas partidarias, con el horizonte puesto en las elecciones de 1983 y la vuelta de la democracia.

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