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La Educación en el gobierno de Alfonsín

Por: Por Noemi Bernabei

“Con la democracia no sólo se vota, sino que también se come, se educa y se cura” Como gran Reformista,  su gobierno puso en vigencia los principios de la Reforma de 1918, asumidos siempre por el Radicalismo. La normalización de todas la Universidades fue seguida por la elección libre y abierta de los tres claustros de gobierno universitario.


El 31 de marzo  de 2009 murió el ex Presidente Raúl R. Alfonsín,  un manto de tristeza recorrió la Argentina entera, porque se sintió que dejaba a la República en  la orfandad.

El hombre que se hizo idea, nos dejaba físicamente pero su crecimiento como el gran estadista no cesó y todo lo inédito que generó durante su vida se divulga en el mundo.  Hoy Alfonsín es sinónimo de libertad, de paz, de consenso, de justicia, de diálogo. En el  10º Aniversario, decimos 10 años sin Alfonsín y 10 años con Alfonsín.

Cuando comenzó su mandato el 10 de diciembre de 1983,  frente al Congreso de la Nación, en un discurso memorable en el que desarrolló la plataforma de su gobierno, en su párrafo final, expresó lo que significaba vivir en libertad y agregó lo que fue su consigna de campaña: “con la democracia no sólo se vota, sino que también se come, se educa y se cura” (sic)   tuvo una gran connotación política y social.

Tomaremos el tema Educación para analizar la inmensa tarea desplegada, por este gobierno progresista e inclusivo, en dicha área. Expresaba permanentemente que  “el  analfabetismo es una forma de injusticia que afecta a los sectores más desposeídos de la sociedad”.

A un siglo de la Ley Nacional 1420 de Educación Común y a casi medio siglo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que establecieron la obligatoriedad, gratuidad y laicidad  de la enseñanza primaria, en la Argentina,  ese objetivo estaba muy lejos aún  de ser cumplido. La respuesta inmediata fue la puesta en marcha del Plan Nacional de Alfabetización para Adultos. El Plan fue diseñado y ejecutado por la Comisión Nacional de Alfabetización y Educación Permanente, presidida por Nélida Baigorria. La educación permanente  es  el “derecho con el cual se nace y solo se extingue con la vida” (Fundamento del proyecto).

Este Plan tuvo un currículo integrador, con contenidos de carácter vivencial en el que se vinculaban los temas referidos a la formación cívica, la alimentación, la salud, la vivienda y el trabajo. En Marzo de 1989, existían 9693 centros en todo el país que habían formado a más de 410.000 adultos. El Programa recibió el Premio UNESCO 1988 de la Asociación Internacional para la Lectura. Esta gran experiencia fue suprimida por el cambio de gobierno.

La Universidad Argentina había caído en la oscuridad total,  desde la “noche de los bastones largos”, se sucedieron más de dos décadas en las que fue violada la autonomía universitaria.

Como gran Reformista,  su gobierno puso en vigencia los principios de la Reforma de 1918, asumidos siempre por el Radicalismo. La normalización de todas la Universidades fue seguida por la elección libre y abierta de los tres claustros de gobierno universitario (profesores, alumnos y graduados).

Los profesores que fueron cesanteados por causas políticas fueron reincorporados como así también los estudiantes  que fueron perseguidos. Se realizaron más de cuatro mil concursos. Se consideró a la Universidad Pública, Laica y Gratuita como el centro de la cultura y el motor del desarrollo de la ciudadanía y la democracia. Se creó la Secretaría de Ciencia y Técnica dependiente de la Presidencia. Se creó la categoría de investigador universitario, siendo la producción de ciencia objeto de consideraciones especiales. Se reestructuró y saneó el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Fueron incorporados científicos que habían sido  segregados y muchos de ellos  fueron repatriados desde el extranjero.

La Convocatoria al  Congreso Pedagógico Nacional fue uno de los hitos más sobresalientes de la administración del Presidente Alfonsín. Fue convocado por Ley23114/84 y realizado en abril/86. Participaron todas las organizaciones relacionadas con la Educación y se extendió a lo largo y ancho de todo el país. Lamentablemente, este Congreso fue cooptado por los sectores más conservadores de orientación católica. Las conclusiones fueron de marcado conservadurismo y que luego sirvieron para la nefasta Ley Federal de Educación del gobierno de Carlos Menem. El Presidente Alfonsín no adoptó estas propuestas.

Una de las grandes enseñanzas que dejó el Congreso Pedagógico Nacional fue la idea de reconocernos como iguales aunque pensemos de manera diferente. Es necesario reivindicar permanentemente el pensamiento de Alfonsín, que es el pensamiento de la UCR y de todos sus hombres que ejercieron los gobiernos constitucionales desde 1916 a la fecha, y fue promover la igualdad de oportunidades.

La Defensa de la Educación popular fue una aspiración desde nuestra conformación como partido, que nace con la nación misma. El saber leer y escribir  es el comienzo de la liberación mientras que el analfabetismo es la piedra angular del sometimiento.

El Presidente Raúl Alfonsín siempre puso al hombre por encima de las cosas y se ha transformado  para la historia  en el estadista que vivió con euforia y pasión la democracia y fue ejemplo en la lucha por los Derechos Humanos.

Ya es gloriosa su vida.

Gracias Dr. Alfonsín por su legado.

Noemi Bernabei

Convencional Nacional  por Córdoba

 

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