El mandato, la historia y el presente

El triunfo del radicalismo en 1983 marcó el hito más relevante en la historia próxima de este partido, fue un proceso marcado por el enamoramiento de una idea y un objetivo claro -democracia para siempre-.

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Raúl Alfonsín pudo leer las demandas sociales y se convirtió en su estandarte, también una generación de jóvenes que supieron construir federalmente un partido fuerte que hiciera posible ganar esas elecciones.

En pocas líneas se puede resaltar una época que la mayoría de nosotros escuchamos, leímos o vimos por you-tube. Ahora bien, me pregunto ¿qué nos quedó para nosotros, jóvenes militantes del radicalismo?

De Raúl Alfonsín nos quedó una leyenda, la historia se ocupó de subirlo al estándar de prócer de la historia argentina fue un estadista que supo leer con antelación el devenir del país y se convirtió en nuestro faro, un horizonte hacia dónde mirar. “Cuando el rumbo parece perdido, ahí están sus memorias, discursos y acciones”.

De la generación de jóvenes que supo construir una organización nacional con la fortaleza necesaria para llevar a cada rincón del país la esperanza de un futuro mejor, había que prepararse, y vaya que lo hicieron, todavía seguimos leyendo y escuchando las historias de la Coordinadora. Esa confluencia pudo torcer el rumbo de la historia, sí este joven país pudo decir, “Nunca Más” y “Democracia para Siempre” es gracias a ellos.

Tu bandera, nuestro legado, se estampaba en una remera que vimos en algún encuentro nacional, no lo dudo, la historia nos marca un camino, valores y una doctrina tatuada en la sangre.

Somos responsables de nuestra historia, los que debemos llevar los bastiones del quiebre generacional, recuperar esa vocación transformadora que nos caracteriza para disputar los espacios de poder partidarios y en cada uno de los distritos.

Lo ocurrido en los últimos años es una señal de que nuestra generación está asumiendo el liderazgo del futuro, cientos de jóvenes hoy se encuentran gobernando sus localidades, vemos legisladores distritales y nacionales sub 35 trabajando por un futuro mejor, no es casualidad; es la gestación de algo, no es momento de predecir acontecimiento pero no podemos pasarlo por alto,  es una motivación para comenzar a forjar desde la juventud una corriente oxigenadora sin prejuicios del pasado y mirando al futuro.

Es la punta de una lanza, detrás de ellos somos miles de militantes de todo el país que les estamos diciendo que los acompañamos, sabemos que no es fácil, pero que cuentan con nosotros para dar esta lucha.

Renovar un partido centenario es tarea de todos los días, incorporar una agenda de temas actuales para reconciliarnos con nuestro electorado es parte de nuestro legado, saber interpelar las demandas sociales, darles respuestas y que encuentren en nuestra generación un espacio de representación, es un mandato imperativo inherente a la juventud.

Somos una generación que no le tiene miedo a los desafíos, estamos sembrando semillas en todos los distritos del país, nos despojamos de las tradiciones para comenzar -a partir de nuestros valores- a construir una nueva era dentro del radicalismo, sin miedo a la apertura, sumando a toda persona que comparta nuestro horizonte.

Los frutos se van a comenzar a ver, no tengo dudas que en el corto plazo. La agenda del medio ambiente es nuestra, también la de la inclusión, la de género, bioeconomía, la del emprendedor, la del joven que decide irse a formar o desarrollarse en el extranjero y también la defensa de la república y la democracia, y no olvidemos la ansiada agenda de la libertad e igualdad.

Cada 30 de octubre recordamos la recuperación de la democracia, pero también a una generación de jóvenes que comprendió un camino. El éxito de ellos también se concretó ese día. Hoy tenemos la responsabilidad de ese legado y no le vamos a escapar, en nuestro ADN se encuentra el poder transformador.

Estamos forjando en todo el país una organización que entendió el mensaje de la sociedad, nos dio la espalda hace unos meses y ahora nos está hablando nuevamente. En poco menos de un año tenemos la posibilidad de estar juntos, construir una mayoría social que nos permita volver al poder.

Vale la pena el esfuerzo, trasmitir el mensaje y hacernos cargo del futuro de este hermoso país, “ya sin un líder de tal magnitud” pero con miles de jóvenes dispuestos a dar todas las peleas para que los sueños de la generación del 83 y los nuestros se vean concretados.

(*) Presidente del Comité Provincia de la Juventud Radical de Santa FE.